domingo, 20 de mayo de 2012

Regresando a mi vida

Es probable que, en este tiempo de silencio, algo de mí haya cambiado, aunque no sé si para bien o para mal... sólo sé que me siento distinta, con otras ideas, con otras metas que espero conseguir y sobretodo tener presente lo que me repiten: poco a poco, aunque a mí me encanta correr y saltarme pasos pero esta vez quiero que sea diferente, quiero que este cambio en mí dure un poco más y marque un antes y un después en mi vida.
Creo que he comprendido que la felicidad no es un sentimiento que te causa tener algo sino que es el camino que te lleva a ese algo que deseas, la felicidad es ese proceso de conseguir lo que anhelas y no propiamente conseguirlo quizás esto último sólo sea el premio al esfuerzo.
La verdad es que pese a mis 37 años siento que mi vida no ha sido muy fructífera y que desperdicié mi tiempo en cosas que quizás no estaba muy segura de querer. A veces se necesita un zamacón para darse cuenta que de un momento a otro, todo puede cambiar y podemos perder todo aquello que hoy no valoramos.
Creo que desde entonces me he dedicado a descubrir el sentido de mi vida o tal vez  darle alguno, son cosas tan sencillas como redescubrir las cosas que me gustan, comenzar con cosas que postergué, comenzar a vivir más despacio, no permitir al tiempo que se lleve las cosas buenas del día a día sin que las disfrute.
Debo confesar que mi vida cambió un poquito porque ahora siento que me conozco mejor y que despertar no es más un suplicio ni un castigo... disfruto levantarme y jugar un par de minutos con mis perritas, correr a la ducha, sentir el agua tibia correr por todo mi cuerpo, adoro mi desayuno sin café, pese a que maldije mil veces que me prohibieran tomar uno, ahora es diferente, un yogurt o un descafeinado es suficiente. Me gusta abrazar a mi mamá, no es que no lo disfrutara antes, sólo que ahora la abrazo con más fuerza tal vez para darme cuenta que no es un sueño tenerla aun conmigo. Mi vida ha cambiado, en realidad yo he cambiado, ahora me siento un poco más cómoda... más yo.
Parte de ese proceso de volver a ser "yo", es escribir, es algo que me da vida, es algo que forma parte de mi ser desde siempre. Durante estas semanas he escuchado muchas cosas que me hicieron reflexionar, que me hicieron pensar que mi actitud hacia la vida estaba equivocada, tal vez por eso decidí sentirme diferente... decidí volver a vivir.
No sé que hay más adelante, no sé que me depara el destino, sólo sé que estoy regresando a mi vida, una que yo misma formaré para mí.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Don't you remember

Cuándo fue la última vez que pensaste en mí?
o es que me borraste completamente de tu memoria?
A veces pienso en dónde me equivoqué?
más lo hago... y menos entiendo
No te acuerdas la razón por la que me amaste antes?
Cariño, por favor recuérdame una vez más...
Te di el espacio para que pudieras respirar
y mantuve la distancia para que pudieras ser libre,
espero que puedas encontrar la pieza que te faltaba
para ser feliz aunque sé que será lejos de mí...


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Happy birthday

Un día como hoy, hace 37 años, nací... creo que este año a diferencia de otros no me causaba ninguna ilusión, no esperaba nada, es más estuve tentada de irme a trabajar como si fuera un día más pero en mi trabajo como cada año me programó mi descanso así que no me quedó más que quedarme en casa.
A veces la tristeza no me deja ver con claridad lo afortunada que soy al tener una mamá como la que tengo, que se levanta muy temprano para despertarme junto a mi hermana y mi cuñado con el clásico happy birthday.  Cuando me desperté por sus cantos desafinados, me pareció por un instante que el tiempo había retrocedido y que todo volvía a ser como antes, me emocionó ver a mi mami con una linda sonrisa y su abrazo me hizo sentir que sólo por ella debía hacer lo posible para que este día sea el mejor.
Hoy he recibido llamadas, mensajes por el FB y celular, de amistades que hacía siglos no sabía de sus vidas, recibí saludos de mis primas que, por esas cosas de la vida, nos alejamos pero fue con ellas con quienes compartí muchas anécdotas de niña. Nunca fueron tan oportunas las muestras de afecto que he recibido, me sentí afortunada de tener personas que me recuerdan con afecto y que de una u otra forma sean parte de ese raro entusiasmo que siento hoy.
No sé cuando terminaré de pasar por este eterno túnel que no me permite ver la luz, no sé cuando vuelva a ser un poco más yo, en realidad no sé si lo vuelva a ser quizás las cosas que me han pasado a lo largo de este año me convirtieron en lo que soy, me guste o no. Lo cierto es que la vida es muy corta, mientras me siento perdida en la vida, ésta continua su paso sin pausa, ya pasaron 37 años y aun no encuentro mi camino, me asusta la idea que no la encuentre o que cuando lo haga ya sea tarde.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Pensamientos de madrugada

Pareciera que esta noche trae consigo una calma inusual, el día ha terminado pronto y el silencio en la casa es total... debo admitir que lo disfruto pasar unas horas sola, dejando atrás el ruido de la vida. Hace mucho que no me siento frente a esta pantalla, hace mucho que no tengo nada qué escribir, ni qué contar y es que mi vida ahora es un ciclo repetitivo donde no hay cabida para pensar ni en el ayer ni el mañana, donde se evita sentir porque muchas veces hacerlo resulta dañino y tóxico, mi rutina me impide soñar con imposible para no caer en la decepción. Diría que ahora no soy feliz pero tampoco soy infeliz, sólo vivo el día a día como viene, salvando obstáculos, borrando sueños e ilusiones que quizás en el pasado me daban alegría, creo que mi vida dejó de ser para mí hace mucho y sin darme cuenta pasó a ser de otros .
Hay momentos en la vida en que uno tienes que detenerse y redireccionar nuestras acciones y encaminarlas hacia donde decidamos ir... pero qué pasa cuando uno no sabe donde ir. Me es difícil aceptar que no sé que hacer con mi vida, todo aquello que alguna vez quise ya no lo quiero en mi vida, todo lo que amaba hacer no producen ningún placer en mí, escribir ya no es mi escape como lo era tiempo atrás, la música que escuchaba no me relaja ni me entusiasma, mi trabajo lo detesto, estudiar es una tortura diaria... las cosas que anhelaba alcanzar, hoy no significan nada para mí, algunas cosas que soñé y que siempre imaginé ni siquiera las deseo más... no hay día que al despertar me pregunte: qué debo hacer con mi vida?
Ayer una amiga me dijo que estaba renunciando a ser feliz... en realidad creo que estoy renunciando a seguir viviendo de sueños y de ilusiones ilógicas, creo que he renunciado a seguir por un camino que ya no quiero caminar. Quiero dejar de fingir que soy la hija buena que creen que soy, quiero dejar de ser siempre la persona que ayuda sin que nadie me lo pida, estoy cansada de escuchar los problemas de todo aquel que necesita un hombro para llorar, quisiera complacer menos a la gente y hacer lo que quiero hacer sin pensar en otros, sin sentir culpas ni tener reproches, quisiera disculparme menos por ser como soy, por pensar como pienso y por sentir lo que siento, al menos quisiera decir lo que quiero sin que me juzguen.
Es difícil aceptar que he desperdiciado mi vida buscando sueños inalcanzables e intentando complacer a todos los que eran importantes para mí. Hoy a mis casi 37 años debo admitir que mi vida ha sido un completo fracaso, acepto que no he logrado nada en la vida, todo lo que he deseado siempre fueron sueños que no alcancé y que el día de hoy, las cosas que me ilusionaban no significan nada para mí, eso es lo más triste.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Rezo

Hoy fue un día de aquellos en que me pregunto si Dios existe y es que aun no entiendo por qué se empeña en ponerlea mi mamá tantos obstáculos y no permite que lleve una vida normal o al menos tener una vejez más tranquila sin tanto sufrimiento.
Esta noche no puedo dormir, mi mamá está en la cama de una clínica, esperando que decidan si la operan o no... yo estoy en casa, con el corazón estrujado, esperando una vez más un milagro. con esta es la cuarta vez en 4 meses que la internan, pareciera que nada sale bien que sino es una cosa es otra y luego otra más y resulta interminable los obstáculos que tenemos día a día.
Reconozco que ya no aguanto ver a mi mamá sufrir, no aguanto la vida que llevamos, semanas enteras en la clínica, miles de exámenes, toneladas de pastillas y el dinero que no alcanza... es fustrante... es una agonía constante.
Hoy sólo quisiera rezar y pedirle a quien escuche mi plegaria, que cuide a mi mami, que le permita recuperarse pronto y nos dé la dicha de tenerla muchos años más con nosotros.